
lunes, diciembre 03, 2007
HIMENPORTANTE

martes, noviembre 27, 2007
SABEMOS LO QUE QUEREMOS
Pedro y Violante de 84 y 89 años viven en una modesta finca de la huerta de Murcia. "La tierra era del amo -dicen- pero con las 500 pesetas que teníamos ahorradas, nos dejó hacer una casita para vivir". Y allí han permanecido desde el año 46 entre acequias, criando sus animales y cultivando frutales. A juzgar por la edad y las energías que conservan, no les ha ido mal.No son los primeros a los que se les ofrece un plan que pretende ser cómodo y atractivo para la vejez. Se cuenta con que vivir en la huerta comporta inconvenientes como la humedad, la lejanía del casco urbano, la dificultad de acceder a los servicios. Se cuenta con que la vida del huertano ha sido dura y que ahora que todos los políticos viven en las urbanizaciones que antes eran huerta, son los huertanos los que deben querer vivir en la ciudad.
Pero para Pedro y Violante sin embargo la propuesta no estaba nada clara. Si el ayuntamiento necesitaba la casa, tendrían que darles otra con las mismas condiciones, porque, como declaró Violante a la prensa: "Yo aquí me salgo al resol y estoy la mar de bien, para qué quiero un piso".
Casi dos años de incertidumbre y de problemas a estas alturas de sus vidas finalmente han servido para algo. Cuando las máquinas ya estaban a punto de entrar en su casa, un juez de Murcia, Juan González Rodríguez, ha decidido paralizar el asunto "hasta tanto tenga lugar su realojo provisional en vivienda de similares condiciones en el entorno de la expropiada". Los ancianos, dice, podrían sufrir"graves consecuencias para su salud".
jueves, noviembre 22, 2007
RIP FERNANDO FERNÁN GÓMEZ
lunes, noviembre 19, 2007
PASATIEMPOS (2) LA LETRA ES MEJORABLE
miércoles, noviembre 14, 2007
PASATIEMPOS (1) EN LA PUBLICIDAD: ¿TU AMIGO TE TIENE GANAS?
domingo, noviembre 11, 2007
FOTOGRAFÍA (II) OSSELIN, FOTOPOETA
Policromía del abandono (noviembre, 2007)
“Es curioso cómo el abandono, los grafittis y el vandalismo pueden combinarse en una policromía de alto valor estético”
"En la zona del Maestrazgo hay todavía viejas cárceles abandonadas de la época en que los caballeros templarios campaban por la zona. Hasta los años 1960 eran ocupadas esporádicamente... por fortuna ya solo sirven para que algún fotografo-cazador se entretenga cazando sus imágenes".
"Volamos dentro de una jaula incomensurable y por ello nos creemos libres. Detenemos el vuelo y no apreciamos la oscuridad inminente. Retorcidos de tanto buscar la luz, rotos sin remedio, nos evadimos por un momento. Pero volvemos a estar solos en la noche... Solos"
- FOTOPOEMAS-OSSELIN, blog: Teoría sobre Fotopoesía, escritos del autor, propuestas de sus fotógrafos y fotopoetas preferidos, curso de photoshop para vídeos, música, textos, secciones, y una colección de fotografías de las grandes. (mi gratitud, Osselin, y mi más sincera enhorabuena)
miércoles, noviembre 07, 2007
FOTOGRAFÍA (I) CRISTINA GARCÍA RODERO, FOTOPERIODISTA





El travesti. Trebujena 1988
San Fermines 1983
La confesión. Saavedra 1988viernes, noviembre 02, 2007
ERGO VIVAMUS
Hoy se celebra el día de todos los difuntos. Si aceptásemos la muerte no habría tal celebración, si fuéramos creyentes tampoco, porque pensaríamos en vidas eternas, en resurrecciones, reencarnaciones o cualquier otro estado cercano a la vida que conocemos, que es lo que más se aproxima a lo que queremos seguir siendo, vivos.
Los ritos alrededor de la muerte están asociados a las religiones que, siendo las que uno tiene, sin lugar a dudas son las auténticas. Las coincidencias que luego se den entre ellas alrededor de las ceremonias no parecen tener mucha importancia en los adoctrinamientos religiosos en su amplio abanico. Tampoco se insiste en que las doctrinas tienen su cal y su arena, y que si bien hay muerte, también hay comida asociada a ella, y bebida y otros placeres que nada incumben ya a los muertos.
Los ritos, más que les pese a unos u otros, son humanos, y solo humanos, daten de donde daten, vayan donde vayan nuestras investigaciones, se les ponga el nombre que se les ponga. Todos somos, pues, paganos, gracias a dios, y el culto a la muerte también.
Fue un abad benedictino, San Odilon, quien instauró el 2 de noviembre la fiesta de todos los fieles difuntos y no hubo ningún celebrado que se negara, no. La Roma oficial la aceptó en el XIV, y se extendió a la cristiandad que a partir de entonces, como ha hecho desde siempre, dio permiso a los vivos para celebrar lo que venían haciendo desde antaño.
Así es que ayer los cementerios –dormitorios en griego, por cierto- se llenaron de tropeles de humanos con sus mejores galas. En la puerta, venta de chucherías, velas, publicidad de marmoleros, vendedores de nichos, intercambios de tarjetas, candelabros, globos, saludos, besos, botes, charlas, lutos, flores, comidas, ricos, cruces, pobres, llantos, risas, todo estaba allí en un día espectacular de luz de viva, ajetreo de muerte.
Los celtas comenzaban el año el uno de noviembre y, entre las fiestas que acompañaban el año nuevo se incluía el culto a los muertos. En Roma, Rómulo mató a Remo y, éste airado no sin razón, se dedicó a hacerle la vida imposible al hermano desde el allá donde estuviera hasta que, al borde de la desesperación, el asesino quiso congratularse con él celebrándole una fiesta funeraria con todos lo placeres de la vida. Para quién era la fiesta en realidad es lo de menos, lo cierto es que se cuenta esto como ancestro de las bacanales que hacían los romanos en el cementerio una vez al año.
San Agustín documenta que las familias de bien romanas organizaban banquetes sobre las tumbas de los difuntos compartiendo así los placeres de la vida, comer, beber, bailar -señala- con los que ya no estaban en ella. Era una manera de ayudarles en su descanso, o de conciliarse.
En muchos pueblos tanto la celebración de Todos los Santos como la de los difuntos se caracteriza por comidas colectivas en las que no suele faltar las castañas, los boniatos, los huesos-de santo-, los panellets, el arrope, las tortas de miel y otras especialidades de repostería que coincidiendo con la temporada recuerdan a los difuntos.
También forma parte de las tradiciones poner un plato al convidado de piedra, es decir, al muerto invocado y, en épocas de crisis, esa misma comida se cede caritativamente a un pobre, ponga un pobre en su vida, se llegó a oír en estas y otras fechas señaladas. De ahí a sentirse caritativo no hubo ni medio paso.
La vida es corta, celebrémosla nos dijo Horacio: “Manda traer aquí vino, ungüento y flores poco duraderas de las amenas rosas, mientras lo consienta el tiempo y la vida y los negros hilos de las tres hermanas”. ERGO VIVAMUS, DUM LICET ESSE BENE, resumiendo en latinajo.
En el Louvre siempre me llamó la atención las vajillas con incrustraciones de calaveras retorcidas sobre grandes parrillas de garfios, las cuencas de sus ojos vacíos y, debajo, escrito: conócete a ti mismo.
Bebamos, comamos, seamos intensamente. La vida es breve se esté en el estadio en que se esté, divirtámonos, porque una vez muertos seremos en la colectividad como esos muertos de ayer y hoy, excusa para tranquilizar el temor de sabernos tan efímeros como razonablemente paganos, memoria de las vidas que comparten o no la común materia del hilo de nuestra respiración. La muerte nos iguala.
viernes, octubre 26, 2007
PENA DE MUERTE

Después, van a parar a lugares donde la protección es la póliza que la sociedad paga para seguir creciendo. También a veces -con mucha frecuencia en la historia- hay quienes con su firma sin calificativos satisfacen crueldad con crueldad y utilizan con impunidad los mismos métodos con que se ha juzgado colectivamente el delito: En la actualidad, se condena a muerte por ahorcamiento, fusilamiento, electrocución, inyección letal, decapitación o lapidación.
Pensamos que matar es un acto de cobardía, abuso o enajenación y lo asociamos a un estado de primitivismo humano lejos de nuestro ámbito. La incultura, la miseria, la irreflexión, las pasiones malignamente canalizadas son factores que convierten en asesino a un alguien, que a veces parecía tan normal, e inmediatamente ese ya casi no ser forma parte del sector despreciable de la sociedad, y no sin razón. Solemos en la medida de lo posible situarlo en el lugar que garantice que no afectará al nuestro.
Nadie quiere morir, y menos a manos de la intención de otro. Pero un día, un alguien estampa su nombre en un documento y el asesino pierde su vida, igual que lo hizo su víctima, o igual que nada si fue por un delito común. En este octubre de 2007, 90 países mantienen la máxima odio con odio se paga, como si se hubiera demostrado alguna vez que allí donde existe matar oficialmente se mitiga algún peligro de violencia, como si ésta tuviera como única causa la vida.
De entre esos noventa países, 38 son estadounidenses: Nueva Yook, Wasington, Indiana, California o Texas, entre ellos, el último con récord de ejecuciones mientras el actual Bush fue gobernador (152 personas en 6 años): "Nunca en Texas se ejecutó a una persona que no se lo mereciera", dijo en una ocasión. Su hermano en Florida, Jeb, firmó una sentencia antes de que los análisis genéticos comprobasen que el acusado no podía ser el asesino. Tuvo suerte, Jeb, el reo murió de cáncer antes de la ejecución y durante los once años en prisión que el azar, la desgracia, le brindaron. Su nombre era Frank Lee Smith. Hay más de uno.
Trece países, entre los que se encuentran Argentina, Perú, México, Brasil o Israel, mantienen la pena de muerte aunque, transcurrido el tiempo, llegaron al acuerdo de que no por delitos comunes, como robar por ejemplo. Albania de ellos fue el último que lo recogió en ley en el año 2000.
Veintiún países mantienen la pena de muerte a la vez que el compromiso internacional de no aplicarla en diez años. Son países pobres que necesitan otras ayudas a cambio de no matar oficialmente como Bután, Congo, Gambia, Malí o Níger. Esto nunca le pasará a EEUU aunque se nos enseñe que en la vida el dinero es lo de menos. Entre los anteriores está Turquía, cuya última ejecución fue en 1984.
Los periódicos de hoy mostraban la imagen de dos ahorcados en Siria envueltos en sus propias sentencias y expuestos durante horas públicamente. La prensa internacional no se ha resistido a ofrecerlos como espectáculo didáctico sobre la muerte, y es difícil que cualquier lector aparte los ojos de esa imagen y obvie un comentario de rechazo o de curiosidad. La muerte nos une.
Un pueblo entero obstruye ya las calles del tránsito. Las ventanas y balcones están coronados de espectadores sin fin, que se pisan, se apiñan, y se agrupan para devorar con la vista el último dolor del hombre.
-¿Qué espera esa multitud?- diría un extranjero que desconociese las costumbres-. ¿Es un rey el que va a pasar; ese ser coronado, que es todo un espectáculo para un pueblo? ¿Es un día solemne? ¿Es una pública festividad? ¿Qué hacen ociosos esos artesanos? ¿Qué curiosea esta nación?-Nada de eso. Ese pueblo de hombres va a ver morir a un hombre", escribió Larra en 1835. Han pasado casi dos siglos y de nuevo esta mañana los ojos de la colectividad leían en esos cuerpos inertes que la muerte no es solo pérdida de la vida, es castigo y lección, y si el trabajo sucio lo hacen los otros, mucho mejor. En breve saldrá la edición en castellano de "Las benévolas", novela del americano y escritor en lengua francesa Jonathan Littell. Se trata, como él mismo ha declarado, de una reflexión extensa sobre la naturaleza del crimen de Estado y sus verdugos, temas que confiesa le apasionan.
jueves, octubre 18, 2007
TRECE ROSAS EN LA ETERNIDAD
Carmen Barrero Aguado, Martina Barroso García, Blanca Brisac Vázquez, Pilar Bueno Ibáñez, Julia Conesa Conesa, Adelina García Casillas, Elena Gil Olaya, Virtudes González García, Ana López Gallego, Joaquina López Laffite, Dionisia Manzanero Salas, Victoria Muñoz García y Luisa Rodríguez de la Fuente.
Por ser algunas de ellas menores de edad se les llamó las TRECE ROSAS. En general, se les acusó de pertenecer a las Juventudes Socialistas Unificadas; aunque había otros cargos, como el imputado a Julia Conesa: haber sido “cobradora de tranvías durante la dominación marxista”.
“Reunido el Consejo de Guerra Permanente número 9 para ver y fallar la causa número 30.426 que por el procedimiento sumarísimo de urgencia se ha seguido contra los procesados (…) responsables de un delito de adhesión a la rebelión (…) Fallamos que debemos condenar y condenamos a cada uno de los acusados (…) a la pena de muerte” y con este documenteo fusilaron a estas 13 mujeres y a 43 hombres.
Una testigo, María del Pilar Parra, recuerda: “Yo estaba asomada a la ventana de la celda y las vi salir. Pasaban repartidores de leche con sus carros y la Guardía Civil los apartaba. Las presas iban de dos en dos y tres guardias escoltaban a cada pareja, parecían tranquilas..."
“Si fue terrible perderlas, verlas salir, tener que soportarlo con aquella impotencia, más lo fue ver la sangre fría de Teresa Igual relatando cómo habían caído. Entre las cosas que nos dijo, fue que las chicas iban muy ilusionadas porque pensaban que iban a verse con los hombres, con sus novios y maridos también condenados antes de ser ejecutadas, pero se encontraron que ya habían sido fusilados” añade Carmen Machado, también presente.
“Españoles, alerta. España sigue en pie de guerra contra todo enemigo del interior o del exterior, perpetuamente fiel a sus caídos. España, con el favor de Dios, sigue en marcha, una, grande, libre, hacia su irrenunciable destino…”
Franco también advertía continuamente en sus discursos:
“Juro aplastar y hundir al que se interponga en nuestro camino”
Entre otros:
“El número de detenciones diarias en la capital era muy variable en 1939, aunque muchos días la información titulada ‘Detención de autores de asesinato’ estaba formada por más de cien nombres…”, escribe Pedro Montoliú en su libro Madrid en la posguerra, 1939-1946. Los años de la represión (Sílex, 2005). Los peores meses fueron junio, con 227 fusilados; julio, con 193; septiembre, con 106; octubre, con 123, y noviembre, con 201. Por días, los más sangrientos fueron el 14 de junio: 80 fusilados; 24 de junio, 102; 24 de julio, 48; el 5 de agosto, 56. Hablamos solo de Madrid.
Blanca Brisac escribía a su hijo esa noche, mientras aguardaba la pena capital: “Voy a morir con la cabeza alta… Sólo te pido… que quieras a todos y que no guardes nunca rencor a los que dieron muerte a tus padres, eso nunca. Las personas buenas no guardan rencor… Enrique, que te hagan hacer la comunión, pero bien preparado, tan bien cimentada la religión como me la cimentaron a mí… Hijo, hijo, hasta la eternidad…”.
Más información:
Reportaje de Lola Huete Machado
En este blog:
Recuperación de la memoria: "Muerte en el valle" de Christina Hardt
sábado, octubre 13, 2007
MI MAMÁ ME MIMA
Sunam tiene tres años y se ha vestido así porque, cuando cumpla catorce, se casará con su primo Nieem, que en la actualidad tiene siete. En Afganistán, según Unicef, el 16% de los niños se casa sin haber cumplido los 15 años; aproximadamente el 43% de las bodas se celebra entre menores.Según las normas tribales, si no hubiera amor y entendimiento, el hombre podrá elegir una segunda esposa. Y si la mujer no lo acepta, puede ser obligada a obedecer con métodos violentos. A veces no es una cuestión exclusivamente de amor, está en juego el subsidio que la familia de la casada recibe de la del marido durante al menos un año.
También es frecuente que si una joven opta por rebelarse, sea rechazada socialmente y acabe en los círculos de prostitución y drogas. Por ello, dice una información de Kabul recogida en El País, las hay que prefieren el suicidio.
La madre del niño Nieem dice que el acuerdo podrá ser anulado si cuando llegue la edad de casarse no se quieren; no opina del mismo modo la de la niña Sunam, que ha dejado claro: "Nosotros pertenecemos a la tribu pastún y si hay un acuerdo prematrimonial, se casarán y basta".









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