jueves, agosto 24, 2006

PENSANDO EN CUBA: KARLA SUÁREZ

El Instituto Cervantes de Múnich reunió en junio del año pasado a una serie de escritores en torno a la figura de Roberto Bolaño. Ponencias, debates y mesas redondas trataron sobre el escritor chileno así como, en general, la literatura hispanoamericana.

El ambicioso proyecto acabó volviendo a plantear un concepto que se viene dando por equivocado desde su mismo nacimiento, y es el que se pueda hablar de una literatura hispanoamericana porque a nosotros, que nunca hablaríamos de literatura europea renunciando a la nacionalidad de Goethe, Balzac, Óscar Wilde o García Lorca, ni nos empeñaríamos en encontrar universales más allá de lo que es la propia genialidad que los une, nos parezca "mágica" toda palabra que procede la América Latina. Ni el mismo Colón retrató con mayor ingenuidad la extrañeza ante lo desconocido.

La revista literaria "Renacimiento"(nº 47-50) recoge uno de estos debates y el testimonio de la escritora cubana Karla Suárez (La Habana 1969) que se queja de la dificultad de su generación para publicar en aquel país en los años 90 tras la desaparición de la Unión Soviética, sencillamente por carecer de papel. Por este motivo, las ediciones de antologías se hicieron imprescindibles como forma de hacerse conocer en el mercado nacional e internacional.

Precariedad, aislamiento y falta de industria no han impedido, sin embargo, que se dé un período de especial afluencia de escritores en un país en el que, dice Suárez, hay más lectores que libros: "En Cuba la gente va a las ferias del libro y compra muchísimo. Se hacen colas enormes y simultáneas para comprarlos. El libro es allí objeto de deseo y lujo".

4 comentarios:

ella y su orgía dijo...

El testimonio de Karla Suárez es más que desolador.

De nuevo, señorita, felicidades por su blog.

Abrazo orgiástico.

PIlar M Clares dijo...

Siento discrepar, Ella, a mí no me parece desolador, sino todo lo contrario. Un pueblo ávido de lectura y con falta de libros, además de ser un mercado para la industria impresionante, demuestra la bondad y cultura de unas gentes privadas de todo lo que consideramos importante y que, sin embargo, conservan el ánimo de saber, de conocer, la risa, la música, la poesía... Lo mejor de Cuba, sin lugar a duda, es su pueblo.

Lucía Benítez dijo...

Interesante reflexión sobre las otras culturas, las latinoamericanas, y las etiquetas; la simplificación que nos ayuda a ordenar el "caos".
Coincido en la admiración por los que tienen hambre de cultura incluso en la adversidad.
Gracias por los libros

PIlar M Clares dijo...

Hola, Luc�a, qu� gusto verte por aqu�. Una imagen familiar aqu� en tu honor.
A prop�sito de lo que dices sobre lo hispanoamericano, ayer le� que la tendencia general en los a�os cuarenta era llamar a aquellos pueblos "latinoamericanos", y que en una de esas consignas que el ministerio franquista de "Informaci�n y turismo" --a m� me sonaba a fiesta, qu� ingenuidad-- se "aconsejaba" --bajo sanci�n claro-- que se denominaran en la prensa como Hispanoamericanos o Iberoamericanos. Marketin del fascismo. El primer t�rmino es el que triunf� y el que ha quedado fijado m�s o menos desde entonces.
En cualquier caso es siempre la ignorante necesidad simplificadora, como dices.
Besicos.