domingo, diciembre 10, 2006

CONSTRUYENDO IDENTIDAD: EL TRAVESTISMO

Travestismo es vestir según el código de imagen del sexo –genital- opuesto al propio.

Se podría distinguir entre un travestismo que se origina desde la propia sexualidad, no ligado a la homosexualidad y que es fetichista o histriónico (“performers”) y otro que se fundamenta desde la identidad sexual en el que la psique no está conforme con el sexo físico y con la personalidad sexual. El travesti en este caso configura una personalidad sexual privada para resolver el conflicto entre identidad y apariencia sexual y así reencontrar su coherencia sexual, no sintiéndose exactamente trasvestido, sino identificado.

Este último travestismo sí está ligado a la homosexualidad y en las relaciones que establece con homosexuales, en muchas ocasiones ocultos, se produce el efecto de que la pareja se siente menos homosexual por el hecho de mantener relaciones con alguien travestido.

El encuentro momentáneo con la verdad sexual produce en los travestis estados de euforia que liberan sus energías sexuales con toda naturalidad y le pueden llevar al orgasmo. A esto se le llama autoginefilia –gustarse a sí mismo-. Cualquier estado de excitación sexual de esa persona cuya identidad sexual aún no se ha vuelto pública permanentemente hace que automáticamente emerja su identidad sexual y despierte los instintos inherentes y el deseo irreprimible de expresarse, cosa que en el estadio de cotidiano enmascaramiento de identidad no se produce.

La autoginefilia como respuesta sexual y psicológicamente eufórica es de hecho un indicador de la verdadera identidad sexual de la persona, y de la coherencia sexual que se produce con el alineamiento de su forma, de su apariencia y de su personalidad con su identidad sexual. En ningún caso puede ser tomada como un síntoma de desorden mental de género en un hombre, sino la señal de que se está en presencia de una mujer psicológica en etapa de reconocimiento absoluto de su identidad sexual verdadera. Conforme la práctica del travestismo le permita llegar a reconocerse plenamente en sus sentimientos de género y emprender finalmente el ajuste de su sexo físico y social, obtendrá la unidad sexual definitiva y la erradicación de su hasta entonces latente conflicto transexual.

Por otra parte, si una persona decide la transformación total de su sexo físico y genital ya no puede considerarse travestida, porque lo que ha conseguido es asumir la apariencia correspondiente al sexo físico de su innata identidad psicosexual.

Para el investigador chilenoVíctor Rocha en El poder del cuerpo y sus gestos, la identidad de género es un proyecto incesante de construcción e interpretación por el que los sujetos nos construimos a nosotros mismos y a nuestro cuerpo, dentro de un contexto social específico que actúa de nexo entre el yo y la sociedad, lo real y lo imaginario. "La identidad dijo una vez Borges, es una fatalidad o una máscara, una construcción laboriosa en relación con los espejos, en palabra de Lacan", cita Rocha.

Desde este punto de vista, el género asigna significados a las diferencias corporales producto de los procesos de simbolización que cada cultura desarrolla, y esta simbolización cultural nacida de la diferencia sexual conforma el sistema sexo/género, es decir, el conjunto de prácticas, ideas, discursos, representaciones que dan atribuciones a la conducta objetiva y subjetiva de las personas en función de su sexo para satisfacer los impulsos sexuales, la reproducción de la especie y las relaciones sociales o de poder entre las personas. Por esta clasificación cultural se definen la división del trabajo, las prácticas rituales, el ejercicio del poder y se atribuyen características exclusivas a uno y otro sexo en materia de moral, psicología, sexualidad, comportamientos afectivos, etc.

En el trabajo mencionado, Víctor Rocha analiza los casos de travestismo de los eunucos en los evangelios y el de las muchas mujeres enmascaradas con ropajes masculinos como ciertas santas que, a causa de su promesa de virginidad, visten ropas de hombre y viven como hombres, ya sea en sus propias casas, en el monasterio o en el desierto. Mediante el cambio de ropa, la mujer se transformaba metafóricamente en un eunuco con el objetivo de escapar a su destino social y también biológico: el matrimonio, la maternidad, el enclaustramiento cotidiano, es decir, todo lo que se esperaba tradicionalmente de una mujer.

Esta situación es la que encontraremos en Catalina de Erauso (San Sebastián, 1592), llamada la monja alférez, que fue internada a los cuatro años en un convento del que consiguió huir a los quince disfrazada de labriego. Oculta por los bosques y sobreviviendo de cualquier manera, llegó a Sanlúcar de Barrameda y allí decidió embarcarse hacia América para participar en las guerras que se libraban. Como destacó en el combate y fue famosa por su valentía y manejo de las armas, alcanzó el grado de alférez sin desvelar nunca su autentica condición de mujer.

Recientemente hemos leído en la prensa el caso de Nadia Ghulan, afgana de 21 años que desde 1996 se ha visto obligada a vestir de chico para poder trabajar bajo el régimen talibán que prohíbe hacerlo a las mujeres y así mantener a sus padres y hermanos. En todo este tiempo, Nadia realizó tareas en una granja, cavó pozos o arregló bicicletas, pero siempre vestida de chico y con una identidad que no era la suya. Bajo el disfraz además de la necesidad se esconde una cara destrozada por las bombas. Hoy está en Barcelona para operarse de las cicatrices y volver a vestir de mujer sin que nadie la reconozca. No sabemos si habrá cirujía para todas las heridas.

9 comentarios:

3'14 dijo...

El pasado viernes morían dos profesoras afganas en manos de asesinos talibanes por ir en contra de los dictados del Islam que dice, según estos, las mujeres tienen prohibido ejercer la enseñanza. ¿Deberían haberse travestido de hombres para continuar vivas?
En 80 paises la homosexualidad es delito, con penas de hasta 10 años de cárcel como en Jamaica o Nigeria, en lugares de Medio Oriente, incluso se castiga con la muerte.
Hay tantas cosas que me cuestan comprender porque suceden.
Pienso en la suerte que tengo por haber nacido en la época y lugar que me han tocado, pero miro alrededor, no demasiado lejos de mí, las cosas no resultan tan sencillas para otros seres humanos.
La educación en la primera infancia juega un papel importantisimo para el desarrollo de los individuos. No es cuestión de comer cabezas e insertar las ideas que uno quiere difundir. Enseñar a pensar por uno mismo, dialogar, argumentar, mostrar los valores y elaborar las escalas de estos como cada uno determine oportuno, con sus pros y sus contras... La eduación desde este prisma es difícil, pues fácilmente puede caerse en dirigir hacia una u otra tendencia. Educar es complicado sin disociar las ideas políticas, sociales, económicas, religiosas... que el educador sostiene en su vida particular. Se pueden transmitir conocimientos y habilidades sin que por ello repercuta necesariamente la ideología del educador, pero para la formación de valores de una persona, tiene una gran influencia la del entorno, familia, escuela, etc... Y aquí es donde entra el gran debate sobre educación mundial y como conseguir llevarlo a la práctica. Pero eso daría para otra entrada.

Besos Pilar, como siempre, un artículo brillante.

chocoadicta dijo...

Los dos últimos artículos son muy interesantes, me retrotaen a las interesantes clases de filosofía, antropología y psicología.
No creo que haya cirugía suficiente para determinadas experiencias de la vida.
Quizás lo más problemático del travestismo no sea toda la dura etapa por la que han de pasar las personas hasta que encuentran definitivamente su propia identidad sino que, desgraciadamente, a la par han de enfrentarse con las tabús y la intolerancia de una sociedad más preocupada por meterse en la vida del vecino y juzgarlo sin compasión que en vivir su propia vida feliz.
Gracias por tan interesantes artículos :).

PIlar M Clares dijo...

A veces, 3,14, en la educación los valores -que luego resultan siempre circunstanciales- son excusas para dirigir el comportamiento. Desde luego que el tema que planteas, valiosísimo y necesario, daría para chorros de la tinta que casi hemos desechado ya. Me quedo con enseñar a pensar desprovisto de manipulación, qué difícil, y con la idea de los años fundamentales de la infancia y la influencia del entorno. Gracias por añadir siempre ideas claves.

Claro, chocoadicta, se enfrentan a la intolerancia de quienes creen tenerlo todo claro -el que tenga huevos que se los coma, dice un amigo-, más a la propia complejidad del mundo, cuestiones como el trabajo, por ejemplo, son difíciles en general, y si le añades a las confusiones propias, la de la identidad sexual, se pueden encontrar en situaciones bastante complicadas. Sabemos que algunos acaban en la prostitución, o en el espectáculo, como si fuera un tema de circo. Es difícil, desde luego que una sociedad estructurada sobre el binomio macho-hembra, admita "impreciosiones". Y no hemos tocado la documentación que hay sobre hermafroditas, otro temazo tabú.

Un abraazo a las dos y cientos de besos.

Lucía Benítez dijo...

Brillante como siempre, Pilar. Pones el dedo en la llaga, en los que aspiran a ser de otra manera, a probar nuevas oportunidades, a travestirse de su opción personal. El tema sigue desconcertando en esta época de camaleones en la que cada uno tiene una identidad diferente en cada momento del día, en cada relación. Y por si fuera poco, en sólo unos segundos y pulsando unas teclas puedes travestirte para lograr una nueva identidad virtual. La oportunidad de escapar al destino social y biológico se nos pone a cada momento más fácil mientras los tabúes y los secretos pueden travestir la identidad original hasta cargarla de estigma.
Muchos besos,
Lucía

PIlar M Clares dijo...

Me sacas los colores, amiga,y el serlo hace que acepte con cariño el piropeo lógico de querernos mucho; yendo al tema, te digo que sí, estoy de acuerdo, las oportunidades de ser uno mismo, una misma, están tan al alcance como lejanas ¿escapar al destino biológico y social? ahí es ná si hablamos de construir un yo con lo que llevamos encima; es fácil ser camaleón, lo somos, y más ser vistos como tales cuando mandan cuestiones que nada tienen que ver con lo de más adentro. Es complejo, lo que somos, y lo que no, lo que construimos y lo que dejamos. Puto lío.
Muchos besicos.

Celeste dijo...

Te prometo releer este trabajo detenidamente tal como merece. Me ha encantado. Es todo un placer recibir lo que expones en la página.
Un abrazo grande y gracias.

Anónimo dijo...

Un texto de Gibral cuenta qué pasa cuando nos quitamos las caretas, cuando nos exponemos al sol de la vida, tal cual somos o nos sentimos...
Y las consecuencias que ocasiona:
“...caminé por la calle, con mi cara descubierta... y cuando me miraron comenzaron a gritar: el loco, ahí va el loco”.

Nos travestimos constantemente, para protegernos. Para ser aceptados, para no tener que dar explicaciones, para parecer igual que todos...nos travestimos para que nos respeten en el trabajo, para mantener nuestro estatus social... realmente, los travestidos sexuales, son los más auténticos. Todos los demás, los que no nos atrevemos a quitarnos las caretas y vestirnos sólo de lo que el corazón nos pida, somos los diferentes.

Gracias Pilar. Un abrazo grande.

PIlar M Clares dijo...

Un abrazo para ti que dices cosas muy pero que muy importantes. Y gracias por leerlo con ganas. Besos.

el pais, 5-2-07 dijo...

"La Comisión de Justicia del Congreso va a aprobar hoy el proyecto de Ley que permitirá a las personas transexuales cambiar de nombre y sexo legalmente, es decir, modificar estos datos en su carné de identidad. Se prevé que la ley salga adelante hoy, pues cuenta con el respaldo de todos los grupos políticos, a excepción del PP, y se aprobará en el pleno del día 22 de febrero."