martes, septiembre 12, 2006

MIEDO



El miedo es una forma común de organización del cerebro primario de los seres vivos. Se trata de un esquema orgánico de supervivencia. No es, por tanto, nada anormal, sino un modo de adaptación al medio en el que vivimos, una herramienta de autoprotección natural desde que nacemos ante lo que se muestra como hostil.

Sin embargo, el ser humano saca de contexto este carácter innato del miedo y lo versiona sin esa función protectora, produciendo un efecto contrario de paralización y falta de raciocinio. Con esa reacción, el miedo se convierte en un arma de dominio del que lo infunde sobre el que lo recibe. Las principales maneras en que se reacciona al miedo son el ataque, la huida, la paralización o algunas conductas intersociales de sumisión frente a dominancia.

Ramírez Villafáñez (1995) señala que "los problemas que a lo largo del desarrollo del ser humano le generan los demás son innumerables y están relacionados con actuaciones sociales que, con frecuencia, implican por un lado dominio-sumisión de uno o unos por otro u otros, provocando sensaciones, sentimientos, actitudes y estilos de comportamientos inadaptativos claramente patológicos, o/y por otro faltas de apoyo y refuerzo que generan incompetencia y desánimo, inseguridad y miedo".
Se señala como estímulos atemorizantes clásicos el ruido, la pérdida inesperada de soporte y el dolor.

La movilización de los recursos corporales frente al peligro se pone de manifiesto a través de la activación del sistema nervioso simpático y la médula suprarrenal que va a segregar hormonas como la epinefrina y norepinefrina.

Si se mantiene la situación, se pasa de la reacción de alarma al período de resistencia, y el control pasa de la médula a la corteza suprarrenal y a la adenohipófisis. Las hormonas implicadas son las denominadas antiflogisticas y están relacionadas con el metabolismo de azucares en el organismo (glucocorticoides: hidrocortisona, corticosterona y cortisona).

Hay una clara repercusión del estrés continuado en la alteración del comportamiento sexual y reproductivo, además de una menor actividad del crecimiento,
reproducción y defensas frente a procesos infecciosos, tanto si la causa es psicológica, por traumatismo quirúrgico o ambiental.

13 comentarios:

Pedro M dijo...

Son esquemas muy simples, para algunos, no creas, pero que funcionan socialmente. Me pregunto si no es contraestrategia, si hay un fin detrás del destierro del miedo o si es una defensa que hemos ido desarrollando en estos años.
Un abrazo

Lucía Benítez dijo...

Lo más clarificador que he leído es "El miedo es el mensaje". En este mundo de dominios simbólicos se ha convertido en material de uso común: "La técnica actual de invención del miedo colectivo es exactamente la misma, aunque los objetos marcados con el estigma del mal al que temer ya sean otros: el terrorismo invisible, la inmigración multicultural, la corrupción política, el cambio climático, la contaminación ambiental y las demás realidades cimarronas y asilvestradas ---como las vacas locas o los virus transgénicos--- que constituyen un peligroso riesgo social. Y digo que la técnica es la misma porque la revelación periodística constituye un mecanismo estrictaqmente análogo a la nominación del mal descrita por Delumeau, cuando analiza cómo la angustia ante lo desconocido e invisible se convierte en prefabricado miedo a lo visible revelado” Gil Calvo. 2003: 156
Creo que es un libro imprescindible.
Besos

PIlar M Clares dijo...

Hablaremos del asunto, lo estoy pensado, de momento, una pista: "El miedo es el mensaje"

PIlar M Clares dijo...

He leído con detenimiento la reseña de R. Luciano Barbeiro de "El miedo es el mensaje", y además de despertarme más ganas de echarle un ojo la libro, extraigo que, a su parecer, la idea del miedo está ligada al cambio del milenio y las imprevisibles amenazas, entre ellas el terrorismo, pero su origen se encuentra en el concepto de globalización cuando incrementa las comunicaciones físicas y sociales y con ello las interacciones colectivas e individuales con todos los efectos imprevistos que conlleva semejante cambio, algunos negativos, como el aumneto de la interdependencia, "base última de la incertidumbre, el desconocimiento, el malestar, el miedo".
Me parece interesantísima toda esta interpretación de la "nueva realidad emergente" (cimarrona, la llama), no visible ni previsible.

Desde mi punto de vista los medios de comunicación no son sino un instrumento más inmerso en este estado de la sociedad, contribuyendo junto a otras técnicas -tecnología, ciencia,historiografía,economía etc- en la medida que es su función. El periodista no puede ser sociólogo, psicólogo, economista...¿quién es el periodista y cuál es su función? Menudo tema. Gracias a los dos por vuestras opiniones. Me encantarías eguir recibiendo opiniones. Besazos.

Pedro M dijo...

Precisamente esa globalización tiene de positivo que todos podemos ser un poco sociólogos, un poco científicos, economistas, ese es un resultado positivo, como dice el ´vídeo, algo demagógico, pero del que me llama la atención la opinión sobre los niños y la violencia. Están creciendo en la incertidumbre seguramente, son fruto del cambio del milenio, del miedo, y su reacción, el ataque.
Me da ideas lo que decís. Lucía, apúntate una buena, una suerte que opines.

ella y su orgía dijo...

La repercusión del estrés continuado debería preocuparnos. ¿Quién no está hoy en día estresado por lo siglos de los siglos?

Beso orgiástico.

Lucía Benítez dijo...

Gracias, Pedro. Lo que crece es la percepción del riesgo, cada vez tiene más canles, más medios y más voceros. El mideo es una emoción y, por tanto, dificulta el pensamiento racional, o sea, puede convertirse en un instrumento de control social y si pensamos enlos fenómenos por los resultados puede que el análisis nos dé la razón. El miedo a los inmigrantes fomenta la exclusión y beneficia a los partidos de derecha, el miedo al colesteros dispara las ventas de artículos dietéticos, el miedo al terrorismo justifica el recorte de libertades. El miedo es un instrumento barato y muy eficaz, pero se olvida a menudo en los análisis (es invisible) supongo que porque es una emoción y creemos que sólo somos racionales. Esa es la valía del libro de Enrique Gil Calvo, añadir sentido común y dimensión humana a la sociología del riesgo de Beck.
El caso de la mujer recluída en su casa (qué clarividencia la tuya) es un claro ejemplo de su potencia. Olvidamos a menudo que el miedo es libre y se puede tener a cualquier cosa, pero eso no impide el riesgo.
Muchos besos

PIlar M Clares dijo...

...hummm...
¿Emoción = Miedo? O revisamos la repercusión de la emoción o ampliamos el significado de racionalismo.

Creo que andamos arrastrando la herencia positivista decimonónica que ha dado todo un siglo XX de tecnología y ciencia que finalmente ha tenido que caer en el estudio de las emociones –fijaos en el desarrollo de psicología, o de la inteligencia emocional más reciente-.
Si alguien no sabía de la importancia de las emociones era quien había de padecer sus consecuencias y la manipulación de sus miedos, nosotros, los de a pie. La sociedad no emergente, la que siempre existió en las directrices de la humanidad, ha sabido siempre cómo manejar los miedos colectivos. ¿Acaso no eran conscientes el cristianismo, las monarquías, las revoluciones, la violencia de las guerras, de la repercusión del miedo colectivo e individual? ¿Acaso es nuevo que las ideologías ejerzan el poder desde la difusión del temor?

De lo poco que he tocado el tema, y de las pistas que me has dado, Lucía, me parece más novedosa la idea de la globalización como interactividad entre individuos y colectivos y el temor como resultado de esa nueva acción aún desconocida: otra religión, otra raza, otro sexo, otro punto cardinal, otra edad…

Y otro asunto al que creo que aludías, Pedro, ¿es acaso el desentrañamiento de la mentira en los medios otra estrategia que nos vuelve a dejar desconfiados, temerosos, frente a la información? ¿Se discrimina sobre qué tipo de información es veraz, fiable, o se colectiviza la idea de manipulación restándole importancia y trascendencia a lo que leemos? ¿Nos creeremos algo? ¿Recurriremos a la "propia" información, al “periodismo ciudadano”, como este blog, por ejemplo, más o menos fundamentado?
¿Es este éste el fondo del nuevo miedo?

¿De qué invisibilidad hablamos? ¿de todo lo que ya sabemos que no se habla?


(No me dejéis con la miel en los labios)

Perdro M dijo...

¿Nos tragamos la miel y bajamos a la realidad del ciudadano medio, de su información, de sus intereses y de sus miedos?

PIlar M Clares dijo...

Vale. Tu contestación me baja a la realidad, vale.

Y ahora te digo lo que le oí a Gustavo Bueno hace unos días: la basura existe porque somos seres orgánicos y vivimos con ella. Todos tenemos basura, así es que cualquiera acepta como información lo desechable.

Así, cualquiera opina que la novia del que está en la cárcel no está triste o lo está y que eso es un montaje, que no es realidad, o que la ex de no sé quién está con el otro porque le interesa y es un fresco mediático... ¿no? y se crea el debate bajo el que subyace la duda, es decir, por estúpido que sea lo que se oye, ve o lee se sigue dudando. Digamos que la duda está en el espíritu del receptor de los medios, sea cual sea su nivel. Esto es un fenómeno colectivo y que afecta a todo tipo de receptor.
Y digo, ¿beneficia a alguien el que sociológicamente se produzca este fenómeno? ¿alimenta otros miedos?
Este sería otro tema.

Lucía Benítez dijo...

El fenómeno es que vivimos las vidas de la pantalla con más pasión que la propia, sobre todo en etapas de baches. Así estamos distraídos y aturdidos, enredados en pasajes triviales de desengaños y rupturas, amores y bodas de papel cuché. Lo mismo un día nos sorprende la realidad

PIlar M Clares dijo...

Creó que al final nos situamos en el debate sobre la comunicación y la información porque a fin de cuentas son los temas en los que estamos, pero el miedo, que era el tema del post, como emoción es sustancialmente humano; como en otros asuntos, no hay que dramatizarlo, sino aprovecharlo y tenerlo en cuenta como defensa personal, una especie de ejercicio que te mantiene y avisa; Me ha gustado mucho esta conversación. Os agradezco la colaboración y las opiniones. Y si hay algo más, que no se lo guarde nadie.
Besos.

Pedro M dijo...

No sería posible cerrar este tema, pero ha sido interesante. Abrazos