sábado, diciembre 06, 2008

LA LEY DEL ENCAJE EN EL CASO CALAMITA

Susana y Vanesa se casaron en 2005 y fue Susana la que decidió quedarse embarazada; tuvo una hija. Tenía ésta unos meses cuando se vieron envueltas en una kafkiana y dolorosa trama casi imposible de creer. Vanesa quiso adoptar a la pequeña de su compañera, el paso que suelen dar los matrimonios de lesbianas tras la decisión de que una de ellas sea la madre natural, y se encontró con toda una cruzada en el juez Ferrín Calamita, cuya fama le precedía por las arbitrariedades con que sentenciaba en los casos de divorcios. Hoy, a Calamita el fiscal del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad de Murcia le pide 18 años de inhabilitación. Entre otras faltas graves a la Ley de Matrimonios Homosexuales de 2005, dejó claro a esta pareja que era “antinatural” que un bebé creciera con familias que no son “normales” y dilató el proceso de adopción en dos años de impedimentos. Un dato es que pertenece al opus.



Cuando el matrimonio que forman Susana y Vanesa decidió que ésta última adoptaría a la pequeña hija natural de Susana, no podían imaginar que se metían en una batalla religiosa. El proceso, han dicho a la prensa las afectadas, llegó a convertirse en una pesadilla porque hubo un momento en el que "temíamos que nos quitaran la custodia incluso a Susana, que es su madre natural, por el hecho de ser homosexual". Y es que el juez Ferrín Calamita, perteneciente al grupo católico Opus Dei, hizo todo lo que estuvo a su alcance, no solo para impedir que la niña fuera adoptada por la pareja de Susana, sino para poner en duda la capacidad de la madre para criarla.

El juez solicitó pruebas biológicas de idoneidad de la madre y la niña, por ejemplo, algo que difícilmente se explica siendo la relación natural. Esta medida extraordinaria, está claro, tenía otros objetivos: negar que son matrimonio -con esa palabra, como suelen insistir no encontrando más argumentos-, y torpedear el derecho de dos mujeres a tener un hijo.

En abril de 2005, a un año de ganar las elecciones los socialistas, España pasaba a ser el tercer país que aprobaba una Ley sobre Matrimonios Homosexuale sjunto a Holanda y Alemania. Al Vaticano y a los sectores más reaccionarios no les cayó muy bien, porque, debieron pensar, algo tan sagrado y suyo cual es el matrimonio es un derecho al que solo pueden tener los heterosexuales.

Ratzinger, que acababa de ser elegido, a propósito de la ley entró enseguida en la polémica dejando claro a sus seguidores que "aplicar la palabra matrimonio al de los homosexuales estaba destruyendo el concepto matrimonio"(...) y menos lingüístico fue este otro mensaje: “...también está erosionando la identidad social de Europa”. Evidenciaba así que, desde su religión, existen ciudadanos de primera con todos los derechos, y de segunda solo con algunos dependiendo de algo que tan poco saben ellos y tan bien manipulan como es la sexualidad. Ferrín Calamita, cuyo nombre bien vale un personaje de S.Segura, es del opus, y en el caso de Susana y Vanesa no escatimó recursos para seguir al pie de la letra las recomendaciones del papa, recurriendo a otra ley bien antigua, la del Encaje que ya Corominas describe como dictamen o juicio que discrecionalmente forma el juez, sin atender a lo que las leyes disponen.

Además de las pruebas que solicitó a la madre y su pareja, pidió también a los psicólogos del gabinete psicosocial de la Comunidad que se pronunciasen con un escrito en el que analizaran pros y contras que la adopción conllevaría. Y ya puestos, que incluyeran un informe a cerca de cómo pensaban que podría ser el futuro de la niña. Una testigo recalcó en el juicio: «Nunca nos habían pedido que predijésemos el futuro del hijo de una pareja heterosexual» Todos coinciden en eso y en lo poco usual de las peticiones que les hacían. Y en un último tema: la normalidad que con la que vive la niña en el entorno de su madre, y de su otra madre.

Para Calamita, ésta es una guerra contra su religiosidad.

Nunca te guíes por la ley del encaje, que suele tener mucha cabida con los ignorantes que presumen de agudos, aconseja Don Quijote a Sancho

27 comentarios:

TOROSALVAJE dijo...

Debería haberse abstenido desde el principio. No sé si jurídicamente podía hacerlo basándose en sus convicciones religiosas pero si podía era lo que debería haber hecho, y si no podía hacerlo entonces debería abandonar la profesión de juez.

Besos.

Clares dijo...

La ley del encaje se llama prevaricación, simplemente. Eso es. Y creo que sí, que un juez puede plantear objeción de conciencia o implicación en un caso, por parentesco o por lo que sea, para rechazar un caso y que sea adjudicado a otro juzgado. Si alguien lo sabe con seguridad, que lo aclare. Creo que los abogados de oficio tienen ese derecho, que considero justo y lógico. Pero cuando se trata de una cruzada partidista, desde el poder que se tiene se pretende llevarla a cabo también, en una confusión clara, que algunas personas religiosas sufren, entre lo privado y lo público. En fin... Un caso más para la historia del cerrilismo hispano.

Sibyla dijo...

Pilar, opino como tú, que un juez puede tener motivos personales u objeción de conciencia para negarse a juzgar o tratar un asunto, pero en ese caso que lo manifieste antes de librar una cruzada en contra, y se le pueda dar ese caso, a otro juez de miras más amplias.

Feliz puente!

Un beso:)

Pedro M dijo...

Hay países en los que aún es "ilegal" ser homosexual, no puedo estar de acuerdo en que el marco legal ampare acosos como el que describes en nombre de la objeción. Eso es abuso. Si se es miope no se puede ser piloto, si no se acata la ley no se puede ser jurista.

Trenzas dijo...

Un juez arbitrario son dos términos antagónicos. O se es una cosa o se es otra. Y este es otra, por lo que cuentas.
Por si no fuera suficiente los problemas sociales (cada vez menos, por cierto) tiene que venir el zoquete de turno a ensuciar y encrespar el panorama.
18 años me parece poco, la verdad.
Un abrazo, Pilar

Teresa dijo...

A mí de todas las perlas que ha soltado por la boca este juez sin juicio y mucho perjuicio, la que me ha provocado el mayor ataque de risa es la comparación que hace entre la "injusticia" de su caso y "la del genocidio o el aborto". Que tremendo disparate, Señor...
Besicos manresianos!

Isabel Romana dijo...

Este Calamita es una calamitá de hombre ¿no? Me daría pena si no fuera por el daño tan enorme que hace desde el lugar que ocupa como juez. No se puede aguantar... Besitos.

Pilar M Clares dijo...

Hola, qué perfecto lunes-domingo de lluvia para hablar.

Despuès de haber seguido este caso desde hace un par de años en que la pareja se quejaba a la prensa local y pasaban por ser unas lesbianas irritadas para muchos, para unos pocos, más bien pocas, un callejón sin salida solidario, mi opinión, Toro y Clares es que la ley sanciona y ampara, y nadie puede tomársela a su aire, al "encaje", que es exactamente lo que ha hecho este tipo. ¿Cuántos otros juicios no habrá encajado en su ideología?

Pertenece a una secta en la que por ejemplo se sigue educando por género, y hay sanitarios que juzgan cuestiones de vida y muerte, y jueces ya vemos, que prevarican --palabreja--. Si su ideología lo incapacita para cumplir la ley, pues como otras, para él, dudo mucho que haya casos en que no la aplique, sean cuales los temas.

Sibyla, ¡que yo no soy Clares! es decir, lo soy pero en apellido, ella es de Asuntos propios, un blog muy recomendable pero no mío. Entramos en un tema, y es si se puede separar en el opus lo personal de lo público, y si hemos de acatarlo como diversos que somos. Yo digo no a ambas cuestiones; priman los intereses de la colectividad que nunca antes se había visto en este país como ahora; para atrás ni para coger impulso, es lema mío.

Pedro, ayer precisamente leía en la prensa una concentración en la plaza de San Pedro de franceses en que reclamaban que dejara de ser castigada la homosexualidad.¡Franceses! los racionalistas europeos!!!

Totalmente de acuerdo, Trenzas, la mano de Cervantes lo deja claro: ignorantes que presumen de agudos --y de elegidos. Dice que dios le tendrá preparada otra tarea si lo inhabilitan... que sea lejos, bien lejos, cerca de él, por ejemplo...humm, ¿guardia jurado de cementerios, enterrador...? ...también allí daría por saco, uhf-.

Teresa, da hasta risa, pero macabra: ¿ y esas palabras que le dedicó a la abogada defensora: "no me mire a los ojos, deje de mirarme a los ojos..." jajjaajajojjojojjujujuj...por nadie pase...terror

No me da ninguna pena, Isabel,ha machacado a dos personas. Y te cuento el caso de un buen amigo que por aquí se asoma de vez en cuando y que le tocó en su divorcio: Todos lo que tenían -bienes gananciales-por sentencia se lo adjudicó a su mujer, y apostilló en la mismísima que porque "deja abandonados a sus hijos". Pena los y las que con sus sentencias les ha machacado la vida. No es broma esto, no.

Y pedazoabrazo para vosotros, vosotras después de este descanso ¡qué bien ha venido!
Besicos

supersalvajuan dijo...

Temas como el día.
http://www.youtube.com/watch?v=80hypcxJQBc

Pilar M Clares dijo...

Qué buenas propuestas musicales, supersalva, en un día grissss, papapapaapap, yo prefiero una casaaaaaa...
...pues me parece que me voy a ir a la calle para celebrarlo jajajjaj.
Los días grises están muy bien en los bares también, y que llueva fuera, yepa.

ernesto51 dijo...

Excelente post, interesante y necesario. Una opinión personal, yo no estoy de acuerdo con la objeción de conciencia tal como se emplea, a ver si logro explicarme:

Evidentemente cualquier persona por su ideología, moral o prejuicios sectarios varios puede negarse a desarrollar una determinada actuación, pero única y exclusivamente desde el ámbito privado; es decir, un licenciado en derecho, médico o cualquiera otra profesión èstá en su derecho pero en la práctica privada, como abogado, médico privado, etc., pero desde el momento que ocupa un "cargo público" (juez, fiscal, médico de la sanidadºpública) toda actividad legalmente aprobada debe realizarla, quedándole el derecho de renunciar a su empleo público y dedicándose a la práctica privada. Lo demás es doble moral, como la jerarqía católica que demoniza al gobierno socialista pero no renuncia a sus subvenciones. No se si ha quedado claro, pero es mi opinión.

Víctor dijo...

Es muy grave q los jueces puedan actuar a sus anchas... no hay jueces para juzgar jueces?? En fin.
Gracias por paserte por mi (tranquila) casita.

Besitos!

Pilar M Clares dijo...

Totalmente de acuerdo, Ernesto, no me cabe duda alguna. Ten en cuenta que para el vaticano, y para el opus llevado a su extremo, los homosexuales son "desviaciones de la naturaleza abocados a la castidad"...manda romanas! y lo cogí de un catecismo de esos de la red.
Gracias a ti Víctor, y cierto, ¿cómo "encajar" la ley al antojo de una ideología?

Esos márgenenes que tienen las leyes de interpretación, parece que necesarios y adaptables a condiciones particulare, no pueden servir para disponer según pensamiento propio.

Besazos a los dos.

el brazo de cervantes dijo...

No me parece que un juez , que se supone que debe representar al estado en beneficio de aquí todos los ciudadanos, utilice a su antojo la ley , la manipule y se la acomode para satisfacer sus compromisos con el más allá. Lo que debería ser un proceso normal se convierte en una feria gracias a Calamita. Mejor que den la cara como éste y los vayan echando (no sé a donde, yo de compañero de trabajo no lo quiero)

El Deme dijo...

Qué pena que los derechos de las personas sean como los boletos de las tómbolas, te toca premio o no, dependiendo del buen humor del juez de turno. Todos iguales, qué delicia poder pensar eso en el futuro, me encantan esos cuentos infantiles con dos madres, la familia tradicional ha muerto (afortunadamente), creemos un mundo feliz donde importe el amor.

Lucía Benítez dijo...

Calamita se hizo famoso ya hace más de veinte años cuando era un flamante juez en Chiclana y fue a la playa. Allí vio a dos chicas en top less, llamó a la Guardia Civil y las dejó 24 horas en el calabozo.
Durante estos años, seguro que habrá protagonizado más hechos "justicieros" ¿Cómo es posible que haya que esperar a que se supere a sí mismo?

Pilar M Clares dijo...

Eso digo yo, saapeeee, estoy contigo, una barco a la deriva ¿cómo no ser exlcuyente ante los excluyentes, brazo?
SU abogado dijo en el juicio, que el juez de Tribunal Superior, Martínez Moya, no estaba capacitado para juzgar el caso porque "había prejuzgado" al encausado, ¡¡siendo heterosexual -debió pensar, es decir, no pudiendo ser objeto de prejuicio, como su defendido hacia Vanesa y Susana- Impresionante. Este caso me deja sin palabras.

"Te ha tocado tal o cual juez, lo llevaremos bien o lo contrario", Deme, es algo que en estos medios se oye a menudo. El poder judicial deja mucho que desear y tiene una revisión pendiente. A la antigua usanza, "al encaje" , me va me va me va, no me va no me va no me va por el de miami. Sin ánimo de asustar, cague da.

Ya digo que su fama le precede, ese fue un caso,¡¡ pues sigue igual,
Lucía
!! Ahora le ha tocado padecerlo a la Región de Murcia. ¿No había vertederos en el espacio? hummm... idea

Besicos bien encajados para los tres.

Clares dijo...

Creo que no se me entendió bien. Yo dije que este juez era un prevaricador, quien interpreta torcidamente la ley y la aplica siguiendo sus conveniencias del tipo que sea. Como tal está siendo juzgado y como tal debe ser condenado si se demuestra, como creo que se está haciendo, que su delito es tal.
Otra cosa es la objeción de conciencia para llevar un caso, que presupone que el juez o el abogado honrado no se considera idóneo para llevar un determinado caso judicial y entonces pide él mismo ser apartado del mismo. Del mismo modo, una persona puede recusar a un juez.
El error fue, creo yo, aparte de lo impresentable que pueda ser este hombre, adjudicarle un juzgado de familia, nada menos, a este juez. Podría llevar asuntos administrativos, por ejemplo, pero no asuntos de familia, aunque en principio nadie tiene por qué suponer que un juez deje de aplicar la ley o la interprete torcidamente para arrimar el ascua a su sardina. Una vez que lo ha hecho, está siendo juzgado por otro juez, pues claro, debe ser lo normal en un estado de derecho, y que le caiga lo que le tenga que caer. Faltaba más,

Pilar M Clares dijo...

Bueno, yo creo que sí te entendí, claroclares, y que ahora aún más que lo amplías. Pero la cosa se planteaba a cerca de si hay lugar para la objeción de conciencia en un cargo --más un juzgado de familia, tienes razón-- en el que se trata de aplicar leyes con las interpretaciones posibles. Mi opinión es que no, que uno no puede ir con la religión por delante de los derechos civiles, menos para mermarlos, y en este caso a una parte del país que ya lleva históricamente la discriminación encima. Ahora que al fin empieza la igualdad, comprendo que haya sectores reaccionarios, pero no que su derecho sea intervenir en los derechos civiles. Ya lo hicieron de sobra y con abuso
¿En administrativo? pues no sé, seguro que le saldría el pelo de la dehesa, siguiendo con los clásicos; sigue siendo un código de derechos individuales frente a los administrativos...no me fiaría yo... Lo veo más próximo a su fundador..¿el vertedero sideral?

Beso, y que por nadie pase

pe-jota dijo...

Uno puede entender y comprender que por educación y creencias religiosas alguien pueda mantener posturas homofóbicas o lesbofóbicas o transfóbicas, nacidas de sus miedos e inseguridades internas, ya que cualquier cambio en su vida rutinaria les pueden crear un trauma, aunque bastante traumatizados andan ya, pero si por sus convicciones saben que no están a la altura de las circunstancias lo que deben hacer es abstenerse, renunciar, o en su defecto las instancias pertinentes deben relegarlos de dichas funciones, no se puede ostentar un cargo público y regirse por convicciones religiosas ya que es algo incompatible.

Miguel Ángel dijo...

Entro para ver por qué te han concedido un premio, qué enigma has resuelto y me encuentro con que "por soborno y enchufe".

Este bendito juez no debiera haber intervenido en ese caso, estaba ya inhabilitado de hecho, porque tenía un pre-juicio que condicionaba todo el juicio.

Pero no soy técnico en el asunto. Así que sólo te saludo y te felicito por el premio.

Aloia dijo...

como siempre tardo llego para dejar mis lindezas a cerca de semejante especimen humano....quizás las pruebas biológicas deberían habérselas hecho a él...pero no caeré en su juego, el de los encajes de bolillos...no caeré no, sólo diré que al menos, esta vez, el peso de la justicia parece haber recaído sobre el culpable..

Mil biquiños!!

Celeste dijo...

Pobrecillo este señor, me da pena. De tanto llevar cilicio, de tanto tener las carnes en sangre viva para controlar sus instintos se ha quedado hasta sin seso (o será sexo jajajajajaja) de ahí le vienen todos esos males que ve por doquier, que diría Sancho.
¿Cómo razonar con un cilicio colgado en sus partes pudendas?

Pobrecillo, de verdad, me da pena!

Besitos le daría, pero muchossssssss!!!!!!

Pilar M Clares dijo...

Nunca comprendí que alguien tenga como objetivo quitarle derechos a nadie, pjota. Esas manifestaciones sobre el matrimonio es nuuuuestrroooo, que no nos quiten nuestro matrimoniiiiiioooo (por mí que se lo queden por otra parte) Y por cierto, pjota, ¿homofóbicas no incluye también lesbofóbicas? ¿más diferencias de género? hummm, temilla. Besón-ona

Hola Miguel Ángel, bienvenido al clú de la corrupción ¿sobornista? ¿un jamón con chorreras y lo retiras? --tú hablas. Gracias por venir, un beso, ponte cómodo. Ya vi tu blog, me gustó esa imagen de montaña. ¿En la calle todo el día? ¡te enchufaré con Clares! UN abrazo

Aloia, paro yo el blog hasta que tú vengas, amooosss. Gusto verte. Pues mira, para mí que está loco, tiene un careto de recelo y miedo imprsionante, pero ya se sabe, se siente elegido. Leí algo hace poco: cuando alguien acaba creyendo en sí mismo como garantía, termina por resultar kitsch. Y menos mal, como dices. Besico.

Ayayayy,que me has enternecido, snif, snif, no sé si sacar tu historia de la misa a continuación...¿me dejas? Celesteee, que la saco... Dobledosis de tentación, amiga.

(este cilicio me está matando)

3'14 dijo...

No estoy al caso de la resolución, pero, ¿Alguien sabe como ha terminado todo este asunto para el supuesto Juez?
Lo lamentable es que, lleve tantos años ejerciendo a su antojo...

Estoy con Ernesto y tantos otros que han manifestado la misma opinión, digo yo que, aunque un médico fuera testigo de Jehová no podría negarse a practicar una trafusión de sangre a un paciente,no? Pues eso.

Pilar M Clares dijo...

No me cabe duda, 3,14, totalmente de acuerdo.
El otro día hablando con alguien que sabe bastante de estos temas, me decía que inhabilitado de momento ya está, por el proceso judicial, pero que no confía en que este jucio vaya a tener una sentencia como la que esperamos. En cuanto se sepa algo meteré la información. A ver.
Un abrazo

Anónimo dijo...

La sentencia de Calamita: 6.000 euros de indemnización, 2 años de inhabilitación para cargo público... a la vuelta, habrá que estar pendiente de este "cruzado".
Saludos