miércoles, diciembre 10, 2008

SI TÚ LO DICES: Colaboración de CELESTE


¡A Misas!
Por Celeste

A Don Manuel, había que respetarle mucho, como al abuelo o más, porque era el sacerdote.
Era grande y con mucha tripa que se le notaba por la sotana.
Siempre vestía igual: llevaba una sotana larga y negra con un sombrero en la cabeza muy raro, no como el del abuelo.
Caminaba todo el día por las calles y si te le encontrabas, tenías que acercarte y besarle un anillo grandote que llevaba puesto en la mano. Siempre igual.
Y él te tocaba la cabeza y decía:
- Muy bien, muy bien.
Algunas veces te daba caramelos que llevaba en el bolsillo.

Le gustaba mucho que le besaras el anillo. Si no lo hacías, siempre te llamaba para echarte la bronca:
Pero bueno, ¿crees que no te he visto? Eso no está bien !ya verás cuando se lo diga a tu madre!

No sé por qué era tan importante besarle aquel anillo, pero mi madre también me reñía si no lo hacía:
- Me ha dicho Don Manuel que te haces como que no le ves...¡Esta niña..! ¿Es que no sabes que eso no se puede hacer? ¡Algún día te va a pasar algo..!

Pero yo sabía que no pasaba nada, sólo la reguñina de los dos si se daban cuenta.

Después de él vino Don Teodoro. Era más joven y no quería que se le besara el anillo,
aunque vigilaba muchísimo que todos los niños fueran siempre a misa.
Y tenía una uva mú agria. Eso decía mi padre.

A mí no me importaba ir a misa, lo malo eran todas las cosas que había que hacer para poder entrar en la Iglesia:
Una chaqueta de manga larga para cubrir los brazos y un velo blanco puesto siempre en la cabeza. Las mujeres tenían que llevar el velo negro, las niñas, blanco.
En verano, hacía mucho calor y yo no quería ponerme ni la chaqueta ni el velo.
Además, el velo se me caía siempre, no sabía cómo ponermelo... no me gustaba nada, pero nada, nada!

- Mama, decía yo a mi madre, no quiero ir a misa.

- ¿Cómo que no quieres ir a misa? ¡Habráse visto esta niña! ¡Pero qué vergüenza Dios mío!¿Pero esta niña qué se habrá creido? ¡Vamos que sí vas a ir a misa! Pero bien lista y bien atilgá. Que no tenga nadie ná que decir!

No había remedio, tenía que ir a misa.

Al poco tiempo, ya había yo conseguido formas de salirme de la misa cuanto antes:
- Esa niña, la que no tiene el velo puesto, la que está ahí en el centro...¡que se ponga el velo!
Decía el cura en mitad de la misa.
- Esa niña, la de antes, volvía a repetir, la que tiene el velo quitado... ¡A la calle!

Otros domingos era lo mismo pero por no arrodillarme a tiempo o por estar en manga corta.
La chaqueta se me caia de los hombros sin querer y en cuanto el cura me veía, estuviera en la parte de la misa que estuviera, lo paraba todo y decía señalándome:
- Esa niña...¡a la calle!

Yo me salía encantada a la puerta de la Iglesia y esperaba a que todas las demás niñas salieran...

Pero las chismosas se lo contaban a mi madre:
- Que verguenza de niña, decía mi madre. Esta niña no sabe lo que es la jonra y que nadie tenga ná que decir..!
y se ponía muy enfadada.
- Nos va a traer algún problema...tendré que hablar con el cura...¡
¡Mira en qué lios me mete esta niña, mira en que lios!

Y dale que dale sin parar de decir cosas.

-Mama, decía yo todas las veces, Es que hace mucho calor y como tengo el pelo rizao el pañuelo se me cae.
No es culpa mía, es que como tengo el pelo rizao...

Pero mi madre no se tranquilizaba. Cada vez que hablaba con el cura era peor...
Y las vecinas ¡siempre parlando!

Un día el cura me dijo:
- A ver, ¿por qué me das tantos problemas, por qué eres tan rebelde? A ver, dime...
- Pues es que como tengo el pelo rizao... decía yo, el pañuelo se me cae y la chaqueta también, pero no me doy cuenta... es que como tengo el pelo rizao...
Usted dice que Dios es muy bueno... Yo creo que Dios tiene que ser como mi tío José que me quiere aunque se me caigan las cosas.

Esto me costó un enorme tirón de orejas, que me dolieron muchos días, pero el cura desde entonces, ya no me hizo tanto caso en la misa.

Mi madre cada vez que llegaba el domingo, se llevaba una sofoquina conmigo.
Y el cura otra.
Al cura se le pasaba al terminar la misa, pero a mi madre no, siempre erre que erre:
Que si la jonra, que si la vergüenza, que si qué iba a ser de ella con esta niña...

Así todo el verano.
...

Publicado por Celeste en Historia de tierra y aire, el blog en el que la autora va contando su historia desde su nacimiento en La Raña. En el primer post fechado en marzo de este año -por donde ella aconseja empezar a leer- dice:
"Cuando yo nací mi madre no estaba en casa.Siempre me contaron que me encontró el tío Nicasio y que me trajo a casa escondida en el serón, entre las cebollas...

La tía Nicasia, su mujer, me arropó en su mandil y allí me tuvo hasta que mi madre vino para recogerme.

  • Con palabras sencillas como deben ser los recuerdos, Celeste, que también se llama Aire, compone ingenuos cuadros ("Los pollos son tontos" es uno de mis preferidos) donde la niña evocada va creciendo en una naturaleza que le permite ser tan libre como para astutamente distanciarse de ella.Celeste vive ahora en el norte y dedica su tiempo a todo y bien, y creativo, además de a temas sociales. Antes de este blog realizó dos: Espacios para vibrar y Viajes verdes. Con Historias de tierra y aire dice haber abierto una cajita de piezas porque al corazón le cuesta entenderse. Lo demás lo juzgáis vosotros.Un lujo esta persona. Un montón de besos, Celeste, y mil gracias siempre.

nota: Celeste, hace algún tiempo me mandaste un texto para esta sección. Yo creo que fue éste, que sí, Celeste, que fue éste, que sí... Aunque ya lo publicaras, quería tenerte aquí. Más besos.

31 comentarios:

Pilar M Clares dijo...

Abro los coments para pregutnarle a Celeste: ¿¿de dónde has sacado esta foto?? Es genial, de verdad, ¿es de tu pueblo? ¿de algún fotógrafo comocido allí?

--¡¡¡y no me digas que la has hecho tú, que no puede ser!!!--

Y darle, darte, más gracias por unas palabras tan llenas de verdad. Besazos

Julia dijo...

hermosas las historias celestes.
Yo también usé "toquita", un un encajito redondo, como una blonda, que las niñas teníamos que usar para ir a misa.
Las mayores usaban el velo, todos preciosos, de encajes, negros, con hilos plateados o dorados...

recuerdo los de mi abuela, que eran preciosos.

cuando las niñas pobres no tenían toquita, usaban los pañuelos de sus padres o sus abuelos encima de la cabeza.

Las cosas que nos trajo "la conquista española"
jjajaj


Pero ya nadie los usa.

TOROSALVAJE dijo...

Que bien escrito está, me ha parecido verla.

Voy a leer más.

Besos.

Mónica dijo...

Me encantan los escritos de Celeste.
No me cansaria nunca de escucharla y de leer sus historias. Es un placer y un orgullo tenerla como amiga.
Pilar,la has descrito y has hablado de ella de una manera preciosa.
Te felicito por tu blog.

Besos

Anónimo dijo...

Pues estoy totalmente deacuerdo con todo lo escrito hacia Celeste, sus palabras... son pura energía, te hacen vivir lo que está contando, que suerte la mia haberlas escuchado!

ME ENCANTA!

Raquel.

ernesto51 dijo...

Genial, he revivido una época atroz pero que fe tal cual; en mi caso, recuerdo que en el colegio, el profesor de religión para comprobar si habíamos ido a misa el domingo nos preguntaba por el color del camisón (perdón, casulla) del hechicero (perdón, sacerdote), lo qe solcionabamos teniendo un infiltrado en el rito, hermano pequeño de un compañero al que le comprábamos "sacis" a cambio de la información.

Voy a ver el blog de Celeste, me va a gustar seguro. Gracias Pilar M. Abrazos para ambas.

Pilar M Clares dijo...

En Estrabón (historiador griego del 63 a.C.) ya está citado el uso del velo:Las españolas traen al cuello unas ajorcas, ó adornos de hierro como cuervos que subiendo arriba, vuelven sus puntas sobre lo alto de la cabeza y salen algo sobre la frente. Sobre estos cuervos, cuando quieren, cuelgan un velo que tendido les hace sombra y cubre el rostro, y esto les es de gala y adorno
La cita a su vez la recojo del blog Versiones de la diversidad, que le dedica un post interesantísimo dnde constata del uso del velo como adorno femenino antes del cristianismo.
Después ha tenido, tiene hoy especialmente, múltiples significados, normalmente consonantes con el rol asignado a la mujer, léase: virginidad, pureza, compromiso, recato o invisibilidad, por ejemplo.

Julia, que a nosotos nos lo trajeron los romanos, que también estuvieron por aquí. Besicos, un gusto verte (y yo no fui, te lo prometo, era muy pequeña entonces...) Me apunto, a la basura. Un abrazo muy gordo.

Merece la pena, Toro,sí. Apreciarás la palabra desnuda, la poesía de lo natural, con gavillas de trigo y serones. Creo que tr gustará porque algo parecido haces tú a diario. Muchos besos

Gracias, Mónica, por lo de qu dices de Celeste, coincido plenamente; también gracias por la parte que me toca. Bienvenida. Adivino que no andarás muy lejos de ella si lees sus palabras, con este post espero que estés aún más cerca, ¡y de mí! Estaré encantada de recibirte cuando te apetezca, ponte cómoda y, mientras llega ella, por ahí está la barra. Ahora vuelvo.

Raquel...hummm, Raquel, eres tú? bueno, pues seas quien seas, un montón de besos. De Celeste se podría decir muchísimo, yo sólo he acertado a oír lo mucho que me emociona, y unas palabrejas... lo demás cada uno que lo añada, comoe stáis haciendo. Y coincidimos, anda. Besicos,Raquel, y vuelve.

jajajaajaj, erenesto, ay, que parece que me leo a mí misma, jajajajaja ajajaja, ay, y esos sacis, qué buenos y pegajosos... lo tuyo es otra aportación importante a esta memoria histórica, lo apunto. MIl besos.

Celeste dijo...

Querida Pilar, queridos amigos:
Gracias. ¡Qué bonito es esto para mí!
Admiro profundamente a todos los que, tan magistralmente, usáis la palabra escrita. Y el que yo me atreva a hacerlo, no es más que una gran osadía.
La osadía es la única cualidad que reconozco como propia.
Me “nacieron” en un mundo de personajes extraños: curas con bonetes, gente de silencios resignados, pollos muy tontos… No fue lo peor que mi madre no estuviera en casa, sino que habían olvidado poner en el serón en el que llegué, el libro de instrucciones.

Escribiendo disfruto un montón. Jajajajajajaaaaa . Juego con las piezas de mi cajita: ésta aquí, ésta pegadita a la otra… Comprendernos, nos salva de infancias a contra luz.
Tus palabras sobre mí dicen principalmente lo que ahora soy, Aire, que no es poco.

A todos: ¡gracias! Es un placer dulce, contar con vuestro apoyo y con tanto cariño.

Pilar M Clares dijo...

A mis brazos, Celeste, un buen achuchón de alegría acuosa. Qué placer siempre leerte. Si la osadía viste así, osadera me haré, le haré un canto y, sobre todo, en su honor intentaré conservar tu amistad siempre. Bonita palabra esa de osadía, perfecta.
Un beso muy fuerte, muchas gracias a ti por esas palabras sinceras y generosas, por esa secillez e inteligencia (perdón, osadía, todo osadías,avaricia de osadías, osadías con gula, lujuria osada)
Ese abrazo, hum.

Chayo dijo...

Yo también soy muy afortunada porque Celeste es mi amiga, mi hermana del alma, mi maestra, mi consejera,mi propio ser...
En realidad soy más que afortunada porque Celeste es mi Ángel y le puedo tocar... Siempre está cerca, como el aire, como Aire que en realidad es...
Yo no sería la persona que soy si ella no hubiese aparecido en mi vida. Es así de sencillo. Ella todo lo hace sencillo... Me hizo "adepta" de su Club de Magia, cuyo lema es OSAR...

Y así ha sido. Ahora soy Chayo... Y respiro, y expando el amor por el mundo como mi maestra me enseñó a hacer...

Gracias Celeste, y gracias Pilar, por mostrar al mundo a esta personita que llevamos ambas en el corazón. Si te tuviera ahora delante te daba tal achuchón que ni respirabas... Muaks!!

Anónimo dijo...

Bueno yo soy la pequeña de los cuatro hijos que tiene mi mama. Que contar de ella que no habeis dicho ya, solo querio decir que gracias a todo ese mundo que esta apollando a mi madre para que siga escribiendo textos tan bonitos como el que acabo de leer.
Yo siempre he dicho que tengo la mejor madre del mundo no solo por que siempre que la necesito esta ahí o cuando tengo que llorar me pone su hombro sino por que ha dado su vida por mi y por eso mi vida es suya.
mami un besito muy grande

Pedro M dijo...

Te llevo viendo por aqui, Celeste, como para decir que me caes muy bien. Podría hablar de esos curas, pero esa foto es que me impresiona. Hay un personaje que me mira, y esa mujer de negro en el centro.
Te felicito por eltexto y te mando ganas de seguir leyendo. Saludos

Aloia dijo...

Ay Celeste, maravilloso leerte desde que Pilar hizo que te encontrara...Ay Pilar, maravilloso tú abrazo siempre...aaaayyyy el niño anónimo...qué emoción!!!aaayyy esas épocas, yo no las viví, sólo tengo recuerdos y lecciones de mis mayores...difícil reconciliarse con algunos, muy difícil, pero con palabras como las tuyas, Celeste, es más fácil.
Mil biquiños para ambas!!

SUSANA dijo...

Vaya Pilita!

Qué artículo inesperado el de Celeste! Escribe de maravillas, me ha situado y desde ya, también me ha traído recuerdos muy similares de mi propia niñez.

Sí, cuando era una niña, regían las mismas reglas y ni te cuento (que seguramente ameritaría otro artículo) la de problemas que causaba yo en esos tiempos!

Vaya, vaya, es un consuelo no haber sido la única!


Gracias mi Amiga, por esta publicación!

Te abrazo, y te dejo un beso enormísisisisisimo para Vos y también para Celeste!

Pilar M Clares dijo...

Chayooo, que como nos descuidemos hacemos una secta ¡¡y nos denuncia!!que nos manda al cuerno...Un abrazo clandestino

Qué montón de besos te mando, pequeña cachorra, qué bonito tu comentario...y entre nosotras: yo también soy la cuarta de mi casa ¿hacemos un comando reinvindicativo de afectadas?
Tu madre es genial,pero La pistola de Larra insiste en que te diga que tu vida es tuya. Yo ya sé que lo sabes.
Estamos en contacto, ve reclutando cuartos-as, ¡va a ser una bomba!

De lo vivido, de lo oído o leído, de todo se aprende Aloia,todo alimenta, pero mejor sin obligación de taparse, creo yo. Besico, hermosa

Hola, Susana, a veces nos creemos que solo nos sucenden ciertas cosas a nosotras mismas...luego vemos lo universal, lo común de la experiencia. Encantada de la vida recibiría un texto tuyo para esta sección. Ahí queda dicho, para ti y para cualquiera de los que venís por aquí. A la espera quedo. Besicos.

Julia dijo...

Pilar, bella, el video sí está subtitulado. Vele el sistemita debajo.
( el de Rianne Eisler)

Clares dijo...

Hola a toda la concurrencia. No he escrito antes, aunque me pasé por aquí porque estaba al borde del colapso laboral. Ahora sólo estoy al borde de la apoplejía.
Pues nada, que leí este post en el blog de Celeste, y ya allí me encantó. Muy bien, un recuerdo vivísimo de lo que fueron aquellos tiempos. Un beso a Celeste y a la jefa del cotarro.

Pilar M Clares dijo...

Gracias, Julia. Me parece muy interesante, además del vídeo de Rianne Eisler, el dato del servidor. Precisamente hablábamos en post anteriores de las tiranías de los hábitos en internet, en este caso con los vídeos y youtube, Muy interesante abrirse a otras posiblidades. Tomo nota, y para el resto, la dirección es: http://dotsub.com/
Achuchón, amiga
De cotorra a Clares, bip bip: Me parece que esta semanita ha sido de órdago para todo el mundo. Tómate algo, cunato más fuerte mejor, y a por el fin de semana. Yo mañana me pongo al día.
Besico, un abrazo

Sibyla dijo...

Ha sido una delicia leer este retazo de la vida de Celeste.

Sobre el libro inédito de G. Cabrera Infante, leí que ha sido su esposa la que lo ha sacado a la luz después de la muerte del escritor, una frase que él decía con relación a los libros era:"Los libros y las mujeres tienen algo en común, todos intentan llevarlos a la cama"

Un abrazo fuerte:)

M. Ángeles dijo...

Hola a todos, ya veo que esto tiene mucha concurrencia.
Gracias Pilar por tu hermoso blog. Venir y encontrarme con tu buen trabajo, me ha encantado. Volveré.

De Celeste tengo que decir que la he visto trabajar en sus talleres que no son fáciles, con grupos de mujeres, difíciles de motivar o de provocar respuestas en los trabajos. Ella, comienza contando historias como esta que aquí recoges, les hace reír, les emociona, les lleva a recuerdos cálidos...y todo es fácil después: temas de autoestima, de familia, de sentimientos, de malos tratos. Los aborda y consigue trabajarlos, con la misma sencillez que escribe.
No es osadía, es una gran profesionalidad sin dejar ese espíritu de niña traviesa que la hace tan próxima.
Gracias de nuevo a todos.
Un abrazo para ti Pilar y otro para Celeste, muy fuerte.

M. Ángeles.

Pilar M Clares dijo...

Creo M. Ángeles, que por aquí hay calorcito en estos días de frío invierno, gustín. LO que describes del trabajo de Cleste es deliciooso, la literatura es así, cuenta historias y saca la vida. Qué te diría, Celeste escribe, diga ella lo que diga, que lo de la osadía fue solo seguirle la corriente, eso Celeste, sí, ehh, lo que tú digas... es pregunta difícil esa de ¿cuándo alguien puede consider "que escribe"?. Gracias por tu comentario, sabes de lo que hablas, con prueba coronaria. Besicos. Vuelve! (eso)

Sibyla, en una cama cabe de todo, buena cita esa, de un ligón como lo fue. Pues el libro en realidad son como digo apuntes, y si merece la pena o no depende de las ganas que tengas de leer--sobre todo--. LO leí y te digo: momentos líricos emocionantes, también fragmentos deslabazados, pàra mí apuntes. Que no me los perdería. Cosas mías. Un abrazo, gracias, me hace ilusión que leas las columnas. Muasc

pe-jota dijo...

Madre mía que pedazo regresión en el tiempo !!!!, estupendamente contda esta historia, vivo reflejo de una época y unas costumbre, que por cierto algunos aún tenemos vivas en nuestras mentes.

Pilar M Clares dijo...

¿Y la foto qué te parece, `pjota?

Por cierto, que te dejé tiradillo Pedro, me doy cuenta, con tu análisis de la imagen, y es que te mando un BESO, ay, perdoneusté.

Celeste, esa foto, ¿de dónde, porfa?
es alucinante. Me recuerda las de Cristina Rodero, pero no, creo que no es de ella... anda, cuenta.

la mujer en el centro, adusta, severa, a un lado los chicas,expresionistas rostros, al otro los chicos, el pequeño que mira la cámara, como el futuro, y algunos pequeños detalles en los bordes de la iumagen, muyyyy sugerentes: postura eclesíastica, de rodillas -pelitesía- una cámara de fotos -acontecimiento-, las caras atentas -prevención-, es fantástica esa foto. Uhf.

Isabel Romana dijo...

Un texto delicioso, desde luego, que me alegra haber encontrado aquí. Es muy creíble y entrañable, aquellas misas de domingo... fue muy lista esta niña al echarle la culpa al pelo. Enhorabuena a la autora y gracias a tí. Besos, querida amiga.

Celeste dijo...

Repito: que bonito es esto!

Os dejo un abrazo de mares verdes, con olas llenas de música. Recogerlo por favor de modo individual cada uno de vosotros.

¿La foto? Pues desde hace muchos años, tengo un baúl lleno de tesoros: viejas fotos familiares, fotos recogidas en pueblos, fotos que me regalan, cosas así.
En concreto la de este texto, es un regalo de hace muchos años, de un viejo fotógrafo que en Madrid, se dedicaba a recuperar fotos deterioradas o antiguas, creo que es una copia de algo que le gustó, tenía cosas así. No sé más datos de ella, la elegí para el texto porque me pareció total. Como bien decís no tiene desperdicio.
Ah, no soy la que está detrás del sacerdote con cara de “cuitadina” y las manos enlazadas jajajajaja (me lo han preguntado)
Ayyyyyyy que curiosones andáis!!!!


Más abrazos calentitos, aunque sigue nevando sin parar.

Pepe Salazar dijo...

A Celeste mi felicitación.
Sus escritos, desde que descubrí “Espacios para vibrar” me parecen de una sencilla sabiduría, que enamora. Y lo mismo me pasa con el blog del que es este texto. Creo que es porque escribe de lo que ha vivido, de lo que vive y lo cuenta con las mismas palabras que lo vivió. Lo grande casi siempre es sencillo, eso es lo que ella muestra.
Me alegra que seamos muchos los que le dejamos un abrazo.
Estaré atento para sus próximas entregas.

Pilar, que interesante tu blog, no hay tantos tan buenos.
Enhorabuena.

b dijo...

Celeste?sí, creo que la he leído en alguna ocasión jajajajjaja.
La verdad es que hace poquito tiempo que sé de su existencia pero gracias a las cosinas que escribe con esa transparencia y cariño hace que las personas que tenemos el gran placer de leerla nos sintamos no sólo cerca suyo sino también parte de su ser.
Es una alegría para los ojos.Y no te estoy tirando los tejos Celeste!!consteee jajajajaja (madre mía en que berenjenales me meto jajjajajaja)
Un besín!!

:)

Pilar M Clares dijo...

Deduzco b por esos berenjenales y cosinas que hubo otros tiempos, quizás de infancia, tuyos con Celeste. Si así, o si no, te agradezco tus palabras llenas de cariño. Vaya la niña, lo que arrastra su voz. Feliz me hace eso, si ya lo decía yo, esta Celesteeee... (besos para las dos!)

Gracias Pepe, quedas invitado a lo quieras en participación aquí, no lo dudes. Efectivamente, a so suena, a vivido, aunque está claro clarísimo que sería IMPOSIBLE QUE FUERA LA DEL GORRO jajaajajajaj, qué risa me ha dado,Celeste, leerlo, te imagino tu madre poniéndotelo y tú quitándoltelo, o sea arrancándoltelo, y haciéndolo volar hacia donde fuera. Que no, gorro no, eso no, creo que ya lo contabas en otro episodio.
Gracias por -todo- las aclaraciones sobre la foto, a mí me impresiona y me recuerda a los fotógrafos documentalistas de la época. Es de esas imágenes que bien miradas son una enciclopedia. Es magnífica. Y agradecimiento por todo, ya sabes, y un achuchón que no falte. Hiii, beso

M dijo...

Pilar yo sólo quería agradecerte enormemente la atención y cariño que demuestras siempre hacia mi madre, es un honor sentirte de la familia y hacerte un hueco en nuestros espacios en blanco.
M

Pilar M Clares dijo...

Miriannnn, honor lo que dices, qué bonito, gracias... y sí, eso tiene la amistad, que no necesita que los espacios tengan colores. MIl besos, un gusto verte por aquí. -¿Qué tal sigue Praga?-

Mar dijo...

Celeste, salvaje navegante de mares verdes!
cómo atesoras profundas historias que luego esparces con pasión a los cuatro vientos!
Gracias por compartir!
Abrazos "asalitradamente mediterráneos"